De familia de artistas de origen aragonés, hijo del escultor barroco Nicolás Camarón, José Camarón Bonanat se educó con su padre y en Valencia, obteniendo cierto éxito y llegando a ser Académico de Mérito de la de San Fernando en 1762, y de la de San Carlos de Valencia, desde su fundación en 1768, logreando la Dirección General en 1796, tras ser Director de Pintura en 1790. Su obra no fue ajena al vino. Esto lo podemos apreciar en “Sancho Panza bebiendo con los peregrinos y Ricote”, fechada entre 1797 y 1798.

Realizó abundante pintura religiosa y también, al decir de Orellana, ‘Pinturas festivas, damiselas, máscaras y figuras de gracejo, donaire y donosa composición’, que a veces han sido confundidas con las de Paret. Como dibujante ha dejado obra abundante, tanto preparatoria para composiciones pintadas, como para grabados, arte que él mismo cultivó a veces. Su obra se caracteriza en general por el efecto claroscuro, la belleza del colorido, la armonía de la composición y la cuidada técnica, así como por su gama cromática de tonalidades suaves y en ocasiones nacaradas y por sus grandes composiciones resueltas con gran maestría.

Según texto extractado de Lenaghan, Patrick: Imágenes del Quijote. Modelos de representación en las ediciones de los siglos XVII a XIX. Museo Nacional del Prado, 2003, pp. 248-249, se considera que “a la sombra de unos árboles se distingue un grupo de personajes sentados. Sancho bebe de una bota y al fondo a la derecha, Rocinante bebe en un arroyo. Es un dibujo preparatorio para el grabado que ilustra la edición del Quijote de Gabriel de Sancha (1797-1798). Los dos Quijotes del obrador de Sacha son dignos sucesores de una tradición editorial de excepcional calidad y dan fe del nuevo impulso que había alcanzado la industria tipográfica en el país. Las ediciones tienen en la actualidad un encanto adicional, pues el impresor recurrió a varios artistas, entre ellos los más destacados de la época. Agustín Navarro llevó a cabo la mayor parte del trabajo, aunque dejó inconcluso El Quijote. Para concluirlo, Gabriel de Sacha contrató a nuevos artistas, José Camarón y Luis Paret y Alcázar. Aunque mantienen el espíritu de las imágenes anteriores, sus dibujos presentan sutiles pero importantes diferencias. Asimismo, estas composiciones se distancian del modelo de El Quijote editado por Joaquín de Ibarra en 1780. Buscando nuevos temas, sustituyeron las escenas tumultuosas por otras más tranquilas, con mayores posibilidades para mostrar detalles de la vida cotidiana, como ésta del delicioso boceto que se conserva en el Prado, en que Camarón presenta a Sancho a la sombra de los árboles, bebiendo alegremente con su vecino Ricote. La estampa que recoge el episodio de Sancho y el morisco Ricote (Parte II, Cap. 54), figura en el tomo 5, entre las páginas 174-175, y con la indicación “P. Camarón del P. Duflos Sculp” y repite fielmente, e invertida, la composición del presente dibujo”.

De entre sus obras cabe destacar los frescos de la catedral segorbina que inició en el año 1800. Tras su muerte, ocurrida tres años más tarde, la obra fue continuada por su hijo Manuel Camarón Meliá que la finalizó en 1806. Si te ha gustado, y también te gusta el vino, visita la tienda online de Licores Reyes para conocer las mejores propuestas del sector: https://tienda.licoresreyes.es/shop

Un artículo de Alberto Muñoz Moral
Responsable de Comunicación de Licores Reyes
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