Clara Peeters fue una pintora flamenca especializada en el género del bodegón, en particular como autora de escenas de desayuno y florales en las que objetos preciosos de metal o cerámica se acumulan aparentemente desordenados junto a flores, frutos y piezas de pesca o caza creando un conjunto multicolor. Su obra, como la de tantos otros grandes autores, no fue ajena al vino. Esto lo podemos apreciar en su magnífica creación Mesa.

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El Museo Nacional del Prado cuenta con cuatro de sus bodegones, procedentes de la colección real y tres de ellos firmados en 1611. En Mesa, pintado ese año, varias viandas se representan sobre una mesa alrededor de una empanada, entre ellas se observan un trozo de pan, naranjas, un plato de aceitunas, otro con codornices, un salero, una jarra y un vaso. Firmado en el cuchillo que ocupa el centro de la composición. La elegancia con la que los elementos se disponen sobre la mesa, junto a la sensibilidad para las texturas y la delicadeza de ejecución, son características de las naturalezas muertas de Clara Peeters, siendo esta pintura uno de sus ejemplos más evidentes. Procede de la colección de la reina Isabel de Farnesio, localizándose en el Palacio de La Granja en 1746.

Meticulosa en el detalle, se caracterizó por popularizar el uso del self-advertising portrait: Peeters incluyó pequeños autorretratos en miniatura en los reflejos de las copas de algunos de sus bodegones. También era muy hábil a la hora de distinguir texturas. Algunos autores apuntan en sus pinturas simbolismos religiosos. Se desconoce todo lo relativo a su formación, aunque su estilo muestra concomitancias con la obra de Osias Beert, autor del que ya hemos hablado en esta sección con su genial obra Bodegón, donde el vino, dependiendo de sus particulares características, le permite a Beert jugar con efectos cromáticos y lumínicos muy atractivos. En Peeters, como en Beert, los objetos se disponen de forma sencilla, unos junto a otros, sin apenas superponerse.

En la mayoría de sus trabajos, Clara Peeters dispone los objetos sobre una mesa: ramos de flores exóticas, lujosas piezas de platería, variedad de alimentos como nueces, quesos, panes, aves, mariscos, peces, todo sobre un fondo oscuro. Peeters en sus obras de bodegones reduce drasticamente su paleta a tonos monocromos y uniformes de marrones y grises.

Sus trabajos de madurez ­presentan concomitancias con la pintura de bodegones de la escuela neerlandesa de Haarlem. En el cuadro de Peeters nos encontramos representada una copa realmente especial, denominada Römer. Con cáliz abombado y ligeramente cerrado en su boca, sostenido por una pierna hueca cilíndrica y ancha, decorada con gruesos cabujones puntiagudos. En origen tuvieron uso ceremonial, reservándose para ocasiones especiales, para degustar preferentemente vinos blancos.

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Poco se sabe de esta artista que se especializó en naturalezas muertas. Si también te gusta el vino del mismo modo que te ha gustado su obra, te recomendamos visitar la tienda online de Licores Reyes; en ella, encontrarás las mejores propuestas de este caldo ¡Visítanos! http://tiendalicoresreyes.es

Un artículo de Alberto Muñoz Moral
Responsable de Comunicación de Licores Reyes