La vida de los campesinos y de las clases más populares fueron por excelencia los temas de las pinturas de Adriaen van Ostade. Van Ostade se especializó en escenas de género, en un estilo vivo y vigoroso, lleno de sutiles efectos de luces y sombras. El vino, como para otros grandes autores, no fue ajeno a su obra. Esto lo podemos apreciar en Campesinos bebiendo y fumando en una taberna.

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Las personas que Ostade pinta son bajas y desfavorecidas, marcadas con el sello de la adversidad, tanto en sus rasgos como en sus ropajes. Sus ruidosos personajes se instalarán en tabernas bebiendo, fumando o peleando. Campesinos bebiendo y fumando en una taberna no es un rara avis dentro de su producción: Adriaen van Ostade pintó muchos cuadros de aldeanos de juerga en oscuras tabernas y destartalados cobertizos.

Llama poderosamente la atención en este cuadro el campesino situado a la derecha, un hombre con camisa roja, chaleco negro y gorro de ala corta que sostiene en las manos una jarra de peltre. Se trata de una aleación compuesta por estaño, cobre, antimonio y plomo, muy maleable. Durante la Edad Media el peltre creció en popularidad, sustituyendo las vajillas de madera en las casas acomodadas.

Aparecen en sus obras campesinos bebiendo y fumando, músicos ambulantes, fiestas campesinas y pintorescos personajes de los pueblos. Su producción por los años de esta obra muestra escenas más refinadas: interiores más detallados y menos personajes, vistos más de cerca. Esto lo podemos apreciar incluso más claramente en “Interior de una taberna” (1661), otra de sus obras que, con anterioridad, hemos analizado en El vino en el Arte.

La utilización de composiciones diagonales y los fuertes contrastes de claroscuro son las características predominantes de sus obras, así como los efectos de fuentes de luz directa. La insistencia en los detalles será la característica que marque sus obras posteriores, así como una obsesión por la utilización de colores más delicados.

“Según algunos autores, esta creciente satisfacción que muestran los aldeanos de Ostade es un reflejo de su propia biografía; el pintor gozó de una vida más acomodada a partir de las ventajas que le aportó su segundo matrimonio”, considera Peter C. Sutton. Para él, “sus aldeanos nunca fueron elementos perturbadores del orden ni revolucionarios, sino seres de rasgos pintorescos, pensados para satisfacer el gusto de los clientes de clase media”.

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Adriaen van Ostade hizo numerosísimos dibujos y nos ha dejado muchos bocetos preparatorios y grabados. Si te gusta su obra, igual que te gusta el vino, te invitamos a que visites nuestra tienda online: en ella encontrarás las mejores propuestas y novedades del sector: http://tiendalicoresreyes.es

Un artículo de Alberto Muñoz Moral
Responsable de Comunicación de Licores Reyes